En el mundo globalizado y con mercados tan competidos como los que
enfrentamos hoy, las empresas se ven obligadas a buscar mayor
eficiencia en sus procesos de negocio. Un proceso de negocio
fundamental en las empresas es pronosticar la demanda de sus productos
o servicios para establecer el plan de ventas y operación de la
empresa. Los procesos del negocio orientados al suministro (compras,
producción y distribución) están enfocados a garantizar disponibilidad
de servicios o productos con eficiencia y al mejor costo y su desempeño
depende que las áreas de mercadotecnia y ventas pronostiquen lo mejor
posible la demanda. En este sentido, un tema que actualmente interesa
es cómo pronosticar con más certeza la demanda de productos o servicios.
Panorama general
Cada vez más empresas están redefiniendo y
formalizando el proceso de elaboración de pronósticos para llevar a
cabo una mejor planeación de ventas y operación y, por lo tanto, un
mejor desempeño financiero. No es nuevo para nadie que el reto es
lograr disponibilidad en cantidad necesaria y cuando lo requiere el
mercado.
Para entregar un mejor nivel de servicio de manera
rentable las empresas requieren desarrollar una cultura de predicción y
planeación. Cuando se elabora un mal pronóstico, la planeación se viene
abajo y todas las áreas de la empresa se vuelven ineficientes. Esto se
puede observar directamente en el bajo desempeño financiero de la
empresa. Ventas negadas, excesos de inventarios de productos que no
requieren los clientes, reducción de margen al vender con descuentos
para lograr los objetivos, costos más altos en las compras, producción
y/o distribución para reaccionar a emergencias, etc., ... estos son los
síntomas.
Pronosticar la demanda con buena exactitud normalmente no
es fácil. No existen recetas de cómo hacerlo y cada empresa tiene que
determinar la mejor forma de elaborar sus pronósticos.
El tema de
pronosticar es extenso y requiere de técnicas ad hoc para cada
situación. Por ejemplo, pronosticar productos de alta rotación requiere
diferentes técnicas que pronosticar productos de bajo movimiento o de
demanda intermitente. Pronosticar la demanda de productos nuevos
requiere consideraciones diferentes. Por otro lado, en ciertas
ocasiones es conveniente pronosticar agrupando productos similares y en
ciertas ocasiones por canal de venta o por marca.
En ciertas
ocasiones el uso de herramientas estadísticas es de muy buena ayuda y
en otras ocasiones es mejor elaborar pronósticos en colaboración con
los clientes.
Si el éxito de la planeación depende de pronósticos
certeros, entonces es conveniente revisar cómo se elaboran los
pronósticos en su empresa y determinar si es posible mejorar la
exactitud.
Un buen comienzo para mejorar la exactitud de los
pronósticos es entender los factores que influyen en el comportamiento
de la demanda y tener mejor idea de qué ofrecen las diferentes técnicas
de pronósticos.
¿Qué son los Pronósticos?
El pronóstico no es una predicción de lo
que irremediablemente pasará en el futuro. Un pronóstico es información
con cierto grado de probabilidad de lo que pudiera pasar.
La
probabilidad de éxito del plan financiero está en función directa de la
elaboración de los pronósticos. Dicho de otra forma, el resultado de la
planeación y operación de la empresa está directamente ligada a la
certeza de los pronósticos.
Para pronósticos de negocios las mejores
prácticas sugieren una combinación de técnicas cuantitativas y
cualitativas, es decir, pronósticos estadísticos como base para iniciar
el proceso de validación de los pronósticos definitivos.
Se ha
comprobado que las técnicas de pronósticos estadísticas son muy útiles,
ya que cuantifican de manera muy exacta ciertos componentes de la
demanda como tendencia, patrones de estacionalidad o de eventos.
El
ser humano tiene la capacidad de analizar muchas variables que sería
muy difícil establecer en un modelo estadístico, sin embargo, está
limitado en la cantidad de pronósticos que puede analizar, es
inconsistente y adicionalmente en muchas ocasiones las estimaciones
presentan sesgos motivados por influencias de estado de ánimo,
optimismo o incluso influencias derivadas por la presión de lograr el
plan financiero de la empresa.
Pronósticos y Planeación: Procesos críticos del negocio
El
papel de los directivos y gerentes es administrar los elementos del
negocio que conducen al logro de los objetivos. De una u otra manera
los directivos “presienten” lo que pasará. Sin embargo, en la mayoría
de las ocasiones, sus decisiones son mucho mejores si se apoyan en
cifras cuantificadas por una herramienta estadística ya que de esta
manera se parte de una cifra base más conservadora. Por otro lado, cada
vez es más necesario diferenciar las demandas de los clientes de un
mismo producto, lo que requiere más tiempo y argumentos.
¿Cual es el costo de malos Pronósticos?
Tenemos
garantía que los pronósticos no van a ser 100% exactos y que además la
desviación de los pronósticos tiene un costo implícito, ya sea que los
pronósticos fueron altos o fueron bajos respecto a la realidad.
El punto fundamental en los pronósticos es ser consistente y lograr la menor desviación respecto a los objetivos:
i)
Pronosticar por arriba de la demanda tiene entre sus consecuencias
exceso de inventario, obsolescencia, reducción de margen para promover
su venta.
ii) Pronosticar por debajo de la demanda tiene entre sus
consecuencias comprar y producir más caro algo que no estaba planeado,
incluso pérdida de venta y margen si no reaccionamos a tiempo.
La elaboración de los pronósticos requiere información de la
planeación. Quien elabora los pronósticos debe considerar las
actividades planeadas como promociones, cambios de precios o, incluso,
si hubo algún evento extraordinario en la historia reciente que pueda
desviar fuertemente las estimaciones. Dejar esto a la memoria
seguramente causará que nuestros pronósticos sean menos exactos.
Actualmente las empresas están implantando alguna forma de documentar
la historia para medir los impactos de los eventos y considerarlos o no
como parte del pronóstico si se realizaran nuevamente.
La conclusión
de un estudio llevado a cabo el pasado año por el Institute of Business
Forecasting (IBF) titulado “Why Forecasting?” (www.ibf.org) sugiere que
“hoy en día es ineludible un proceso más formal de elaborar los
pronósticos sin importa en qué tipo de negocio y/o industria se
localice la empresa o qué función realiza. Siempre hay una necesidad de
estimar el futuro sobre la cual construir un plan”.
Este estudio también establece que diversas áreas de la empresa establecen planes diferentes a partir de los pronósticos:
•
El área de marketing requiere pronósticos para determinar qué nuevos
productos o servicios introducir o descontinuar; en qué mercados tener
presencia o salir; qué productos promover, etc.
• El área de ventas requiere pronósticos para establecer cuotas u objetivos de venta.
• El área de cadena de suministro requiere pronósticos para planear la producción, el abastecimiento y planes logísticos.
• El área de finanzas requiere de pronósticos para hacer un mejor budget de ingresos y gastos.
Finalmente,
el estudio concluye que aunque es difícil cuantificar los beneficios
del pronóstico de negocios, en la cadena de suministro hay ciertos
componentes que pueden ser cuantificados, mostrando las ventajas de
éste. Una forma para medir estos beneficios es considerar cuál hubiera
sido la pérdida si el pronóstico no fuera exacto. Otra manera de
medirlos es cuestionando cuánto habría sido la ganancia (o ahorro) con
pronósticos mejorados.
¿Cómo Pronosticar?
Muchas empresas
actualmente están recurriendo al uso de paquetes de pronósticos
estadísticos y establecer un proceso más formal en la planeación de
ventas y operación.
Antes de pensar en una herramienta o software de
pronósticos estadísticos es conveniente entender aspectos relativos al
proceso de los pronósticos:
A) Cómo funcionan las técnicas estadísticas.
B) Cuántos datos se requieren.
C) Cómo se puede medir el impacto de la desviación de los pronósticos.
D) Cómo pronosticar cientos de productos de manera rápida y más exacta.
E) Cuál es el perfil sugerido de quien elabora los pronósticos, etc.
Esto
le permitirá evaluar si tiene oportunidad de mejorar su proceso
mediante el uso de alguna herramienta o capacitación. Hoy en día las
compañías tienen la posibilidad de romper paradigmas culturales acera
de la realización de los pronósticos. Hacer buenos pronósticos de
demanda es un proceso que agrega valor ya que está íntimamente
relacionado con la toma de decisiones que impactan en el rendimiento
financiero de la empresa.
Exactitud del pronóstico como indicador de desempeño clave
Se
requiere madurez para establecer la exactitud de los pronósticos como
un indicador clave ya que siempre habrá desviaciones entre el
pronóstico y la demanda. Es necesario documentar y aprender de cuales
fueron las razones que nos llevaron a tanta desviación en una
estimación. Solo mediante la medición obtenemos una referencia que nos
pueda indicar nuestro desempeño y/o tomar acciones inmediatas para
corregir el rumbo.
Mejores prácticas en la elaboración de Pronósticos
Las
mejores prácticas sugieren una combinación de pronósticos estadísticos
con pronósticos por experiencia. Esta práctica ayuda a reducir los
efectos de influencia del plan, influencias emocionales y además a
cuando son muchos productos los algoritmos estadísticos automáticos
determinar una mejor estimación y no solo un simple promedio. Una
mejora en la exactitud de los pronósticos la podrá confirmar cuando
cada mes se estén logrando los resultados de los objetivos. Esto
también se confirma cuando las diferentes áreas están alineadas a
partir de un pronóstico consensuado.
Acerca de herramientas
estadísticas existe una muy buena variedad de software para hacer
pronósticos estadísticos. Los paquetes estadísticos trabajan de manera
muy automática y son económicos.
Plan de Ventas y Operación. (PVO o S&OP)
De
nada sirve un buen pronóstico si las áreas de suministro no están
alineadas para entregar de manera oportuna los productos que se
requieren. Para evitar esto se establece un proceso formal de
Planeación de Ventas y Operación de la empresa llamado S&OP (Sales
and Operations Planning) o también conocida como junta PVO (Planeación
de Ventas y Operación).
De manera simple, el proceso S&OP
consiste en una reunión mensual que a partir de los pronósticos e
información de las áreas cercanas a la demanda se definen los objetivos
y las actividades de forma consensuada. La junta se lleva a cabo
después de haber realizado con diferentes responsables juntas previas
de productos nuevos, productos activos y aspectos relativos sobre el
suministro.
Conclusión
El proceso de elaboración de pronósticos
es clave para la planeación y operación de la empresa. La toma de
decisiones y las utilidades de la empresa pueden ser mejores si las
empresas cuentan con buenos pronósticos.